Wallbox fue la esperanza milmillonaria de España para conquistar los cargadores eléctricos. Ahora está hundida

Wallbox nació con –ameritadas– aspiraciones de unicornio: una tecnológica industrial, con capital español, cotizando en Nueva York, y vendiendo cargadores para coches eléctricos al mundo. Hoy vale menos que su deuda, ha despedido a un tercio de su plantilla y lucha por no ser expulsada del parqué. Está buscando desesperadamente oxígeno financiero y credibilidad industrial, […]